viernes, 28 de noviembre de 2025

ANATOMIA DEL EGO Y EL SER


 

El Nacimiento de la Dualidad: 

Unidad y Separación



LA GRIETA

—¿Por qué me siento solo, si estoy rodeado de gente? —preguntó el joven.

El maestro lo observó con ternura, como quien ya ha escuchado esa pregunta muchas veces. No respondió. Solo lo condujo hasta el borde de un lago sereno, donde el agua dormía bajo un silencio perfecto.

Le entregó una piedra.

—Tirala —le dijo.

El joven obedeció. La piedra rompió el espejo del agua, y el lago se llenó de círculos que se alejaban lentamente, como si respirara.

El maestro sonrió.

—Así fue tu nacimiento —dijo—. Antes eras el lago: sin nombre, sin orillas. Pero al llegar al mundo, fuiste arrojado como esa piedra. Te separaste de la totalidad, y desde entonces, llevas en ti la nostalgia del agua.

El joven bajó la mirada. Algo en su pecho dolía como una grieta.

—¿Entonces la soledad…? —susurró.

—La soledad —respondió el maestro— es la memoria de la unidad perdida. No es castigo, es brújula. Te recuerda que la casa que buscas no está afuera, sino dentro.

Se quedaron mirando el lago hasta que las ondas desaparecieron.

Y en ese silencio, el joven comprendió: no debía huir del vacío, sino escucharlo.
El lago no se había ido. Solo esperaba a que él recordara su forma.

Desde aquel día, cada vez que se sintió solo o roto, volvió al lago a tirar piedras.
Pero ya no para romper el agua… sino para volver a casa.


Moraleja

A veces la soledad no es ausencia, sino una forma del alma de recordarte de dónde vienes.
No temas la grieta: por ella entra la luz del recuerdo.


ANATOMÍA DEL EGO Y DEL SER

El instante en que nos separamos de nosotros mismos


1.El momento en que comienza la historia interior

(Introducción)

Hay un momento invisible que lo cambia todo. Nadie lo recuerda, pero todos lo llevamos grabado: es el instante en que dejamos de sentirnos parte del todo para empezar a sentirnos “alguien”.

Esa primera inspiración, el aire frío que entra en los pulmones después del nacimiento, marca el inicio de la gran dualidad: el Ser y el Ego.

Antes de eso no había distancia, éramos pura vida, flotando en la unidad, dentro del útero, no existía la idea de “yo” ni de “otro”. Era un estado de fusión total: sin pensamiento, sin juicio, sin frontera.

Los místicos lo llaman estado oceánico, ese paraíso silencioso donde la gota aún no sabe que es agua.

Pero llega el parto, el cordón se corta, y algo se rompe. Aparece el frío, la luz, el sonido y junto con el primer llanto, nace la sensación de separación.

Esa herida, más que física, es existencial: el cuerpo se independiza, pero la conciencia aún busca volver a casa. Desde ese instante, comienza el viaje humano: la mente intentando reconstruir con pensamientos lo que antes era unidad vivida.


2. El viaje de la separación

(Del Ser al yo)


1. El estado original: el Ser esencial

Al principio, el Ser no se piensa, se siente. No hay identidad ni comparación. Solo vida que fluye en coherencia con todo. Es la conciencia pura, sin lenguaje, sin “yo”.

2. El nacimiento: la primera herida

El nacimiento interrumpe esa paz. La respiración duele, la piel se estremece, la luz hiere. Todo lo que antes era silencio ahora se siente como agresión. Ahí se gesta el miedo, la soledad y la necesidad de pertenecer.
El ombligo, esa cicatriz que nunca se borra, es el recordatorio de que una vez estuvimos conectados y fuimos uno.

3. El Ego: la mente que quiere proteger

Para sobrevivir a esa desconexión, la mente crea una estructura: el Ego.
A pesar de que nace como defensa, acaba siendo prisión. El Ego inventa un personaje que dice: “soy esto, no soy aquello”. Se construye con historias, comparaciones, nombres y recuerdos.
Y recuerda esto, cuanto más intentamos protegernos del vacío, más lo alimentamos.

4. La búsqueda equivocada

El anhelo de volver a la unidad se transforma en búsqueda constante: amor, éxito, reconocimiento, posesiones.
Cada logro promete llenar el hueco, pero ninguno lo hace, porque lo que realmente buscamos no está fuera. El regreso a la unidad no se conquista, se recuerda.
No se trata de controlar, sino de soltar.


3.La mente que fabrica la separación

(La mirada psicológica)


Desde la psicología profunda, este proceso explica gran parte de nuestra estructura interna. La herida de nacimiento deja una sensación de carencia que se traduce en tres pilares del Ego:

  • Miedo: el recuerdo corporal del desamparo.

  • Comparación: la forma de definirse frente al otro.

  • Control: el intento de asegurar lo que no se puede controlar.

Estas tres fuerzas son la raíz del sufrimiento humano, moldean nuestras emociones, nuestras decisiones y hasta nuestra manera de amar.

Pero observarlas sin juicio cambia todo. INNER enseña que el Ego no se destruye: se ilumina.
El Ego no es el enemigo, es la sombra que nos muestra dónde falta luz.


4.El mito del regreso

(La mirada simbólica) 


La humanidad entera revive este mismo viaje: el Edén perdido, el héroe que cae y regresa, la búsqueda del hogar interior. Todas las culturas cuentan la misma historia: la conciencia que se olvida de sí para reconocerse.

Desde la visión INNER, el nacimiento no es un castigo, sino una oportunidad.
Solo al separarnos podemos experimentar el amor, la compasión y la creatividad.
La dualidad es el escenario donde la unidad aprende a mirarse.

El regreso no es volver al útero, sino despertar en medio de la vida. Antes éramos uno sin saberlo; ahora podemos ser uno sabiéndolo.


5.Recordar la unidad

 (La integración práctica) 


La enseñanza no es sólo teórica. Se practica en cada respiración. INNER propone tres movimientos simples y profundos:

  1. Observar sin juzgar.
    Cada miedo o pensamiento de separación es una huella del Ego. No lo condenes. Míralo con ternura.

  2. Reconocer el impulso de retorno.
    Toda búsqueda externa es un eco del deseo de volver al Ser. Agradece esa señal y redirígela hacia adentro.

  3. Recordar la esencia.
    Antes de tu historia, ya eras. Cada pausa, cada silencio, te lo recuerda.

El ombligo, símbolo del corte, es también la puerta de regreso: el centro del cuerpo que recuerda la conexión perdida.
Volver al Ser no significa escapar del mundo, sino habitarlo con presencia.

INNER enseña que pensar distinto es crear distinto. Comprender al Ego no es rechazarlo, es usar su energía para despertar, porque la mente que un día se creyó separada… es la misma que puede recordar quién es.


Conclusión:


La separación no es un error, es una pedagogía divina. El Ego nos señala dónde mirar, y el Ser nos espera dentro, sin prisa. Tarde o temprano, toda gota vuelve al océano y cuando lo hace, no desaparece: Brilla





jueves, 27 de noviembre de 2025

QUE ES INNER



INNER: 
Filosofía práctica para el autoconocimiento y la lucidez interior
Por Felipe Cantarino Santillana


¿Qué es INNER? 
Con Inner no he creado un método, tampoco es un sistema de creencias ni una escuela de pensamiento, es una dirección: hacia el interior.

Es un espacio de exploración filosófica, pedagógica y existencial, donde el propósito no es enseñar, sino recordar quiénes somos detrás de pensamientos, de etiquetas y los condicionantes de lo que  llamamos “yo” o lo que es lo mismo "ego".

Inner es una invitación a detener el ruido mental y volver a la esencia: una conciencia lúcida, reflexiva y coherente con el Ser.


LA ESENCIA:
Filosofía practica para una vida consciente


Inner nace de la fusión entre filosofía práctica, mayéutica, estoicismo y conciencia contemporánea.
Su objetivo no es ofrecer respuestas definitivas, sino abrir la mente a través de preguntas que despierten lucidez auto-reflexiva, esa claridad que no se impone desde fuera, sino que se revela desde dentro.

Todo ello se basa en una mirada integradora, la combinación del pensamiento filosófico con herramientas del desarrollo personal y la psicología existencial, para entender el comportamiento humano desde la conciencia.


EGO Y SER: 
El núcleo de trabajo


En el corazón de Inner se encuentra una distinción esencial: el Ego y el Ser.
No como enemigos, más bien son las dos caras de una misma moneda, dos frecuencias de una misma conciencia, en el mismo plano pero en posiciones opuestas.

El Ego

El Ego es la mente reactiva, el intérprete que teme, compara, juzga y busca controlar. Es la parte de nosotros que responde al mundo desde la herida, el miedo o la defensa.
Cuando vivimos desde el ego, nuestras decisiones se basan en la reactividad emocional, no en la claridad.

El Ser

El Ser es la conciencia profunda que observa sin identificarse, que acepta, comprende y elige con coherencia. Es la parte que no reacciona, sino que responde desde la claridad interior.

Comprender esta dualidad no es un ejercicio teórico, ni espiritual abstracto, es una práctica pedagógica de autoconocimiento que nos permite comprender por qué pensamos, sentimos o actuamos como lo hacemos.

“¿Estoy actuando desde el Ego que teme o desde el Ser que comprende?”

Esa pregunta resume el corazón de todo el trabajo en Inner. Cada pensamiento, emoción o acción cotidiana puede leerse a través de esa lente:

“Una práctica constante de conciencia y coherencia.”


COMO LEER Y APLICAR LOS TEXTOS


Los textos de este blog no son ensayos académicos ni mensajes motivacionales. Buscan ser reflexiones pedagógicas y filosóficas diseñadas para activar conciencia, no para imponer doctrina.

Cada texto puede abordarse como una conversación interior. Están pensados para ser leídos con pausa, no para ser consumidos con prisa.

Las  disertaciones del ego y el ser, dada su complejidad, comienzan con un pequeño cuento a modo de metáfora, una historia simple que resume el contexto del capítulo, para luego desarrollar una reflexión más profunda.
El lector es invitado a dialogar con el texto, no a creerlo, sino a sentirlo y contrastarlo con su propia experiencia.

Por eso, los escritos funcionan como espejos, algunos incomodan, otros calman,
pero todos te devuelven a la misma pregunta:

“¿Desde dónde estoy viviendo lo que vivo?”

Otros textos sencillamente son explicaciones de porque hacemos lo que hacemos, paradojas, falacias y demás errores que cometemos de manera sistemática y no entendemos o vemos porque lo hacemos. El propósito final de estos es iluminar sombras. Es decir poner el foco en algo y buscar la explicación psicológica de porque sucede y como esto puede gobernar o dirigir nuestra vida y decisiones de manera inconsciente.
El contexto es simple, algo que hacemos sin consciencia de ello, la mayoría de las veces no trae felicidad a nuestras vidas, porque las hacemos sin un motivo claro de utilidad o servicio a nosotros mismos, crecencias limitantes, sesgos, disonancias cognitivas, impulsos y otras reacciones emocionales que pueden llegar a minar de manera indirecta nuestra felicidad en la vida. A veces saber porque ocurre nos da la información que necesitamos para elegir la herramienta que nos ayude a corregirlo, cambiarlo, asimilarlo y con ello conseguir crecimiento interior basado en la paz mental y con ello una forma más agradable de vivir nuestra vida.


EL PROPÓSITO:
Lucidez, coherencia y conciencia práctica


Inner busca cultivar una forma de pensamiento más lúcida, más honesta y menos reactiva. Su propósito no es cambiar quién eres, sino ayudarte a comprenderte.

Cuando comprendes el Ego, dejas de juzgarlo, y cuando recuerdas el Ser, dejas de buscar fuera lo que siempre estuvo dentro. Este enfoque convierte la filosofía en una herramienta práctica para el desarrollo personal consciente y cada reflexión ofrece una brújula interior para actuar desde la coherencia en la vida, el arte, el trabajo y las relaciones.


LA PRACTICA:
Una pedagogía del alma


Inner es una filosofía aplicada al desarrollo humano, un puente entre el pensamiento y la experiencia, entre la mente que analiza y el alma que siente.

Su visión integra la introspección filosófica con el autoconocimiento emocional, ayudando a cada persona a reconstruir su coherencia interna.

No se trata de alcanzar nada nuevo, sino de reconectar con lo que nunca se perdió, aunque haya quedado oculto: la serenidad de ser.

“Pensar distinto también es crear distinto.”
Felipe Cantarino Santillana